10.53557/elecciones.2023.v22n25.04
Artículos
<[email protected]> University of Houston, Houston, Texas, Estados Unidos
ORCID: 0000-0002-5189-8207
[Resumen]
Intencionales o no, las anomalías en los resultados de votación a menudo generan escepticismo e inquietud en las democracias en desarrollo. Este trabajo evalúa la prevalencia de estas irregularidades antes y después de la introducción del sistema de registro biométrico de votantes en Bolivia. En
específico, utilizaré diferentes pruebas forenses para identificar inconsistencias en los resultados del
referéndum revocatorio de 2008 y el referéndum constitucional sobre los límites de mandato de 2016. El
análisis de estos dos referendos permite comparar diferentes patrones en los resultados antes y después
de la implementación de esta tecnología. Las pruebas forenses se centran en dos de las preocupaciones
planteadas en su momento por observadoras y observadores internacionales y partidos de oposición:
(1) incrementos artificiales en el número de votos a favor del partido oficial y (2) aumento irregular del
padrón de electores. Los resultados sugieren que el nuevo sistema de registro disminuye las oportunidades de encontrar irregularidades y que, cuando existen, cada una de las irregularidades observadas es el
resultado de la capacidad de monitoreo y prevención de la oposición.
[Palabras clave] Referéndum revocatorio, integridad electoral, legitimidad electoral.
[Abstract]
Intentional or not, anomalies in the vote results often raise skepticism and unease in
developing democracies. This paper evaluates the prevalence of these irregularities before and after
introducing a biometric voter registration system in Bolivia. In particular, I employ different forensic
tests to identify inconsistencies in the results of the 2008 Recall Referendum and the 2016 Term-Limit
referendum. Analyzing these two referenda allows me to compare different patterns in the results
before and after implementing this technology. The forensics test center on two of the concerns raised
by international observers and opposition parties at the time: (1) artificial increases in the number of
votes toward the official party and (2) inflated voter rolls. The results suggest that the new registration
system decreased the opportunities for observing irregularities and that when present, each irregularity
appeared as a function of the opposition’s strength to monitor and prevent them.
[Keywords] Recall Referendum, electoral integrity, electoral legitimacy.
[Recibido] 22/02/23 y [Aceptado] 23/06/23
1. Introducción1
Las elecciones rara vez son perfectas. El manejo rápido y masivo de los votos de la ciudadanía es propenso a inexactitudes a lo largo del proceso (
Una forma de mitigar esta preocupación ha sido explorar los factores del proceso de votación que legitiman la gobernanza electoral. Trabajos anteriores han investigado la independencia de la administración electoral y sus repercusiones en las percepciones de integridad (
Este artículo evalúa la prevalencia de anomalías en los resultados de votación antes y después de la introducción del sistema de registro biométrico de votantes en Bolivia. Esta tecnología se implementó en 2009 para abordar las preocupaciones específicas de los partidos políticos y las y los observadores internacionales respecto al registro de votantes del país. La hipótesis central es que el registro biométrico de votantes debería disminuir las oportunidades y las sospechas sobre aumentos irregulares en el padrón electoral. Reviso este pronóstico analizando los resultados de los referéndums presidenciales de 2008 y 2016. Ambos eventos fueron convocados por el presidente Evo Morales cuando gozaba de un apoyo popular abrumador y enfrentaba duras críticas de la oposición, aunque las preocupaciones de las organizaciones internacionales sobre la vulnerabilidad de las elecciones y las denuncias de fraude de la oposición en 2008 desaparecieron ocho años después. Verifico si las acusaciones de fraude, en cualquiera de los eventos, son consistentes con lo observado en los resultados de la votación.
Para analizar los efectos del registro biométrico, utilizo pruebas forenses electorales, un conjunto de pruebas estadísticas diseñadas para identificar posibles irregularidades en los resultados de la votación (
Las implicaciones de comparar estos dos eventos están lejos de sugerir que las anomalías en los resultados de votación (o su ausencia) determinaron el resultado final. El análisis tampoco sugiere alguna acción deliberada por parte de las y los funcionarios electorales detrás de las irregularidades. En cambio, se proporciona evidencia de cómo la prevalencia de algunas irregularidades estadísticas, a menudo señaladas como indicios de manipulación electoral, desapareció después de mejorar la tecnología de registro de votantes. El artículo demuestra cómo las mejoras técnicas en la administración electoral limitan tanto las oportunidades de manipulación electoral como los incentivos para alegar fraude debido a fallas administrativas (
También demuestro que la probabilidad de observar estas irregularidades es desigual en todo el país. En particular, el artículo demuestra que las y los perpetradores de estas irregularidades seleccionan una irregularidad específica en función de sus resultados marginales y los riesgos de detección. Estos hallazgos respaldan el argumento presentado por
En la siguiente sección, proporciono una breve descripción de mi estudio de caso. Luego, expongo mis expectativas teóricas antes de presentar los principales hallazgos empíricos. En la sección final, discuto las implicaciones de estos resultados y sugiero nuevas líneas de investigación.
2. Contexto político: los referéndums presidenciales en Bolivia
Bolivia es el país de la región con el mayor número de referéndums públicos (
La transformación política de Bolivia comenzó en 2002, cuando el Movimiento al Socialismo (MAS), un movimiento social creado originalmente por algunas organizaciones campesinas en Cochabamba, emergió en la escena nacional. El candidato del MAS, Evo Morales, recibió el 21 % de los votos, el resultado más importante para un partido de izquierda en el país desde 1980. Este éxito electoral se logró después de apelar a una amplia coalición de grupos rurales e indígenas en todo el país (
Los resultados pioneros de 2005 mostraron dos patrones electorales claros. En primer lugar, se evidenció una brecha rural-urbana, con áreas rurales apoyando al MAS y áreas urbanas apoyando a la oposición. En segundo lugar, como muestra el Gráfico 1, se encontraron patrones de votación divididos por regiones. El apoyo al MAS se centró en la región del Altiplano, que abarca cuatro departamentos: La Paz, Oruro, Cochabamba y Potosí. Esta región comprende aproximadamente la mitad de la población nacional y, excepto por La Paz, tiene como principal actividad comercial la minería, junto con la producción de hoja de coca en Cochabamba (
El resto de esta sección describe el contexto político y la estructura institucional de los referendos de 2008 y 2016. Estos eventos ayudan a evaluar la prevalencia de irregularidades en los registros de votantes y en los resultados electorales antes y después de la introducción del registro biométrico nacional. Cabe resaltar que esta tecnología siguió las recomendaciones emitidas por organizaciones internacionales y misiones de observación después de las auditorías de los registros de votantes en enero de 2009. En abril de ese mismo año, las y los legisladores aprobaron la reforma para la introducción del nuevo registro de votantes, diseñado para recopilar la información demográfica, fotografías e impresiones dactilares de todo el electorado (
2.1 El referéndum revocatorio de 2008
En mayo de 2008, el presidente Evo Morales convocó a un referéndum revocatorio para el 10 de agosto de ese año. Este referéndum requería que el presidente y cada gobernador departamental obtuvieran el apoyo de al menos el mismo porcentaje de votos que habían obtenido en su elección en 2005. La motivación implícita del presidente al convocar el referéndum era evaluar su respaldo popular y remover a aquellos gobernadores de oposición que a menudo desafiaban sus iniciativas políticas (
La administración del referéndum estuvo a cargo de la Corte Nacional Electoral3 en coordinación con las Cortes Departamentales.4 La Corte Nacional designó la ubicación de los centros de votación y compiló el padrón electoral nacional con los nombres de las y los votantes registrados. Esta información fue proporcionada por las Cortes Departamentales, encargadas de registrar y actualizar la información de las y los votantes en su jurisdicción.5 El día de la elección, el electorado podía sufragar en su centro de votación correspondiente utilizando cualquier identificación válida, como la “cédula de identidad, pasaporte o libreta de servicio militar.6
Los resultados del referéndum respaldaron a Evo Morales, quien ganó con el 63 % de los votos, y destituyeron a los prefectos de La Paz y Cochabamba. Estos resultados confirmaron la división regional en el país, ya que la proporción de votos “Sí” para el presidente en las regiones del Altiplano y la Media Luna fue del 75 % y el 40 %, respectivamente. Después de anunciarse los resultados, seguidores del MAS salieron a las calles e instaron a los prefectos de oposición a renunciar. Mientras tanto, miembros de la oposición en los departamentos del este convocaron a huelgas y cortaron la comunicación con el gobierno central (
Los partidos de oposición y los organismos de observación denunciaron dos tipos de irregularidades electorales: el apoyo unánime y el aumento irregular del padrón electoral. Quienes se quejaron del primer problema acusaron a las organizaciones rurales y a los sindicatos cívicos de coaccionar al electorado para garantizar el apoyo unánime a las candidaturas del MAS.7 Estas preocupaciones fueron posteriormente validadas por la misión observadora de la OEA, que informó sobre violaciones al secreto del voto en el 9 % de las mesas de votación monitoreadas (
El segundo tipo de denuncia se centró en las irregularidades de los padrones electorales. Las acusaciones comenzaron cuando el presidente de la Corte Nacional Electoral reconoció que aproximadamente el 30 % de la ciudadanía podía votar dos veces utilizando diferentes documentos de identificación (
2.2 Referéndum constitucional sobre los límites de mandato de 2016
Hacia finales de 2015, el presidente Morales y el MAS gozaban de un amplio respaldo en todo el país. El MAS obtuvo seis de las nueve gobernaciones durante las elecciones locales celebradas ese año, ganando por márgenes superiores al 40 % en cuatro de estas contiendas (
La popularidad del gobierno incentivó al presidente Morales a proponer un nuevo referéndum público para extender los límites de mandato presidencial y poder ser reelegido por tercera vez. Así, el gobierno abogaba por una enmienda constitucional para dar continuidad a las políticas implementadas por el presidente Morales desde 2005. En noviembre de 2015, el Congreso de Bolivia aprobó la iniciativa para un referéndum público, que se llevaría a cabo el 21 de febrero de 2016. La consulta requería un simple “Sí” o “No” a la pregunta: “¿Está usted de acuerdo con la modificación del artículo 168 de la Constitución Política del Estado para que el presidente o vicepresidente de Bolivia puedan ser reelegidos consecutivamente dos veces?”.
La logística para este referéndum fue muy diferente a la de 2008. En este caso, el Tribunal Supremo Electoral reformado recibió del Servicio de Registro Cívico la información de las y los votantes registrados.11 Esta información se recopiló durante el registro biométrico nacional, que permitió la actualización continua de los padrones, facilitando el registro de personas de comunidades marginadas. Además, dado que las y los votantes utilizaron su información biométrica para identificarse en el centro de votación, el sistema redujo la oportunidad de votación doble o suplantación de identidad.
El resultado final dio la mayoría de los votos al “No” con un 51.3 %, lo que representó la primera derrota electoral para Morales durante su presidencia. La distribución geográfica de los votos “Sí” y “No” siguió los patrones observados desde 2005. La mayoría de los votos en contra de la enmienda constitucional se concentraron en las áreas urbanas y la Media Luna. En contraste, el apoyo para extender los límites de mandato provino del campo y de los departamentos de la región del Altiplano. Sin embargo, el presidente Evo Morales y la base del MAS parecían erosionados. Por ejemplo, el apoyo a la opción “Sí” en las regiones andinas fue del 70 %, una notable disminución en comparación con el 85 % que el MAS recibió en las elecciones locales de 2014 (
Más allá del resultado electoral, las misiones de observación internacional señalaron una mejora sustancial en la administración electoral. En particular, la Misión de Observación Electoral (MOE) de la OEA reconoció las mejoras en los padrones electorales (
3. Expectativas teóricas
Las evaluaciones existentes sobre el voto electrónico en Brasil (
Teniendo en cuenta este contexto, espero que el registro biométrico no solo reduzca las oportunidades de errores accidentales, sino que también prevenga dos irregularidades específicas. En primer lugar, espero que se minimice la probabilidad de observar una participación perfecta y un apoyo unánime. Si bien ninguna de estas cifras es una irregularidad en sí misma, esta tecnología se asegura de que solo pueda ocurrir bajo circunstancias legítimas. En particular, el registro biométrico de votantes reduce las oportunidades de votación duplicada y suplantación de identidad. En segundo lugar, espero que los cambios tecnológicos para actualizar los registros de votantes minimicen los riesgos de aumentar de manera irregular el padrón. A medida que las y los funcionarios electorales recopilan fotografías e impresiones digitales de la ciudadanía, se hace más difícil aumentar de manera artificial el número de personas registradas para votar. Por lo tanto, espero que, al analizar los resultados, estas posibles irregularidades solo sean observables antes de la implementación de la nueva tecnología de registro en Bolivia. En particular, espero confirmar que “las observaciones señaladas con apoyo unánime desaparecieron después de la introducción del registro biométrico de votantes”.
La segunda expectativa se centra en la asignación geográfica de las irregularidades electorales cuando la administración electoral carece de recursos suficientes para prevenirlas. En particular, me enfoco en la “manipulación selectiva” de quienes perpetran estas irregularidades para interrumpir el proceso electoral de cierta manera (
Por un lado, la flagrancia de la irregularidad depende de sus beneficios electorales (
Tabla 1. Expectativas teóricas Fuente: Elaboración propia Nota: La Tabla 1 resume las dos expectativas para observar irregularidades electorales dada (1) la tecnología de registro de votantes y (2) la presencia de la oposición en una determinada circunscripción.
Antes de implementar el registro biométrico
Después de implementar el registro biométrico
La oposición es débil
Apoyo unánime
Sin irregularidades
La oposición es fuerte
Aumento irregular de padrón electoral
Sin irregularidades
También espero que las formas más flagrantes de manipulación ocurran en lugares a los que la oposición no pueda acceder (
La Tabla 1 resume las dos expectativas que se analizan en la sección 4. En primer lugar, se espera que la implementación del registro biométrico de votantes prevenga la existencia de dos problemas específicos que pueden generar desconfianza en la integridad electoral: el apoyo unánime a una alternativa y el aumento irregular del padrón electoral. Además, las oportunidades para cada tipo de irregularidad deben depender de la fuerza de la oposición, creando patrones que sugieran un apoyo unánime en áreas donde la oposición no tiene suficientes recursos para estar presente en todos los centros de votación. Por último, una herramienta de manipulación más sutil, como el aumento irregular del padrón electoral, podría aparecer en áreas donde la oposición puede monitorear irregularidades el día de las elecciones.
El resto de este documento ilustrará cómo se alega que quienes ocupan cargos utilizan múltiples herramientas de manipulación en respuesta a la presencia territorial de la oposición. Es importante mencionar que ni las denuncias documentadas ni la evidencia presentada en este documento tienen en cuenta actividades fraudulentas como el relleno de urnas o la manipulación de los resultados finales, ya que Bolivia cuenta con una administración electoral profesional que impide la alteración deliberada de los resultados o el relleno de urnas.
4. Análisis empírico
Para identificar la prevalencia de irregularidades electorales antes y después de la implementación del registro biométrico, utilizo un conjunto de pruebas estadísticas denominadas “análisis forense electoral” (
De manera consistente con el argumento de este documento, la evidencia empírica respalda la reducción de dos irregularidades específicas alegadas por la oposición después de la implementación del registro biométrico de votantes. En primer lugar, la participación y el apoyo unánime mostraron las tasas de participación sospechosas provenían de las mesas de votación rurales en la región del Altiplano, que típicamente se identifica con el MAS. No obstante, la evidencia anecdótica demuestra que los resultados electorales con una participación extremadamente alta eran menos probables en áreas urbanas, donde los grupos de oposición podían movilizar a sus seguidores/as para prevenir esta irregularidad.12 Por otro lado, los aumentos sospechosos en el padrón electoral prevalecieron en la zona de la Media Luna, donde la oposición tenía la mayor parte de su fuerza. Este patrón también se ajustaba al requisito de que las y los prefectos de oposición obtuvieran al menos el mismo porcentaje de votos que recibieron en 2005.
Para obtener los resultados electorales del referéndum de 2008, presenté una solicitud personal al Tribunal Supremo Electoral de Bolivia. La base de datos proporcionada incluía el número de votantes registrados/as y los votos para cada alternativa. Por otro lado, los resultados del referéndum de 2016 los descargué del sitio web del Tribunal Supremo Electoral en marzo de 2016.13 Además, para complementar el análisis, utilicé datos de la elección de la Asamblea Constituyente en 2006 y el Referéndum Constitucional en 2009 (
4.1. Apoyo unánime
La aspiración máxima de cualquier político electo es obtener un apoyo abrumador y unánime. Sin embargo, en la práctica, obtener estos números bajo condiciones democráticas es poco común (
Los resultados que se presentan a continuación son consistentes con los informes de agencias de noticias y observadores/as, que indican una participación y apoyo extremos en la región del Altiplano. Sin embargo, es importante tener en cuenta que los datos disponibles no permiten discernir el apoyo unánime de aquellos casos de auténtico apoyo electoral. Si, por ejemplo, las anomalías reportadas en 2008 también ocurrieron en una elección anterior, la hipótesis de manipulación electoral perdería validez. Para abordar indirectamente este problema, en el Apéndice replico el análisis para la elección de la Asamblea Constituyente de 2006, que se llevó a cabo unos meses después de que Evo Morales asumiera la presidencia.
El análisis busca identificar distribuciones bimodales en las tasas de participación para cada departamento. Una expectativa empírica al analizar estas tasas es que su distribución debería seguir una curva en forma de campana al comparar unidades relativamente homogéneas. El argumento teórico detrás de esta expectativa es que la agregación de las decisiones individuales tiende a formar una distribución normal, con variaciones aleatorias de las unidades desde el modo (
No obstante, es importante tener en cuenta que una distribución bimodal no necesariamente indica manipulación electoral.
El Gráfico 2 compara las distribuciones de participación en las regiones estudiadas durante los referendos de 2008 y 2016. Ambos eventos presentan tasas de participación similares: 83 % y 87 %, respectivamente. Sin embargo, algunos departamentos muestran diferencias significativas en sus niveles de participación. En el referendo de 2008, en los departamentos de la región del Altiplano, especialmente en La Paz, Potosí y Oruro, se observa un segundo modo en las distribuciones de tasas de participación, llegando al 100 %. En cambio, en el referendo de 2016, las distribuciones bimodales están ausentes donde las tasas de participación muestran distribuciones estrechas a nivel departamental con un único modo.14
Para probar empíricamente la bimodalidad en las distribuciones de participación, utilizo la prueba “Dip”, que mide la diferencia máxima entre las distribuciones empíricas y la mejor distribución unimodal que se ajusta en cada caso (
Los resultados de la Tabla 2 muestran desviaciones de una distribución unimodal para las tasas de participación de 2008 en la región del Altiplano en su conjunto, en particular en dos departamentos: La Paz y Potosí. En cambio, de manera consistente con los resultados del Gráfico 2, ninguno de los coeficientes para el referendo de 2016 produce un resultado significativo. Para los departamentos de la Media Luna, todas las estadísticas de la prueba arrojan valores p superiores a 0.05, lo que indica distribuciones de participación con un único modo.
El Gráfico 3 muestra las gráficas de participación y votos “Sí” a nivel de departamento para los dos referendos. En los resultados de 2008, los departamentos de La Paz, Oruro, Potosí y Cochabamba muestran un grupo de observaciones con una participación y apoyo virtualmente unánimes a la opción “Sí”. En todos estos casos, la unanimidad para la opción “Sí” aparece solo cuando la totalidad del electorado registrado en un centro de votación se presentó el día de las elecciones. Estas observaciones representan aproximadamente el 5 % de todas las unidades en la región del Altiplano. El resto de los departamentos no muestra un grupo similar ni incluye casos con el total de votos para una opción dada. En el caso del referendo de 2016, ninguno de los departamentos muestra un grupo en la parte superior derecha del gráfico. Un análisis formal de esta relación está disponible en el Apéndice.
4.2. Alteración de los registros de votantes
Junto con las denuncias de coerción electoral, las agencias de noticias informaron un incremento inusual en el número de votantes registrados/as, que aumentó un 9 % entre 2006 y 2008.16 Los departamentos con mayores preocupaciones por el aumento irregular del padrón electoral fueron los de la región de la Media Luna. Por ejemplo, el número de personas registradas para votar entre 2006 y 2008 en Pando, Beni y Santa Cruz fue del 14.5 %, 14 % y 10 %, respectivamente. El aumento irregular del padrón electoral fue más evidente durante los tres meses previos al referendo revocatorio, cuando el número de votantes registrados aumentó más de lo informado en los dos años anteriores para Beni, Chuquisaca, Pando y Tarija (Presidencia del Senado Nacional 2009, 5). Dado que todos los gobernadores de la región de la Media Luna pertenecían a la oposición, aumentar el número de votantes en esos departamentos planteaba un desafío adicional a los prefectos que deseaban obtener al menos el mismo porcentaje de votos que recibieron cuando fueron elegidos.17
Tabla 2. Resultados de la prueba Dip de bimodalidad en la distribución de participación electoral por región y departamento Fuente: Elaboración propia Nota: La Tabla 2 muestra el estadístico Dip y los valores p (entre paréntesis) para la prueba de bimodalidad de la distribución de las tasas de participación electoral por departamento y región. Las celdas sombreadas indican aquellos casos en los que la evidencia para rechazar la hipótesis nula de una distribución unimodal es estadísticamente significativa.
Región
Departamento
2008
2016
Media Luna
0.004
0.004
(0.903)
(0.393)
Beni
0.013
0.007
(0.986)
(0.996)
Chuquisaca
0.006
0.007
(0.999)
(0.962)
Pando
0.019
0.012
(0.994)
(0.999)
Santa Cruz
0.006
0.005
(0.664)
(0.522)
Tarija
0.007
0.007
(0.999)
(0.897)
Altiplano
0.010
0.004
(<0.001)
(0.601)
Cochabamba
0.006
0.004
(0.706)
(0.805)
La Paz
0.008
0.006
(0.004)
(0.057)
Oruro
0.010
0.009
(0.775)
(0.672)
Potosí
0.027
0.008
(<0.001)
(0.785)
No obstante, las fluctuaciones en el número de personas registradas para votar a lo largo del tiempo no son suficientes para sugerir manipulación electoral. Entrevistas con exfuncionarios del Tribunal Supremo Electoral sugieren que muchas de las inconsistencias en los registros electorales se debieron a limitaciones técnicas de los Tribunales Electorales Departamentales, así como a la prevalencia de ciudadanos y ciudadanas con múltiples cédulas de identidad para cobrar sus beneficios de bienestar más de una vez.18 Con el fin de identificar aumentos irregulares en los registros electorales, comparo el número de votantes registrados/as durante el referéndum de 2008 con los resultados de una auditoría de los registros electorales realizada cinco meses después, en enero de 2009. Esta auditoría, que siguió las recomendaciones de organizaciones internacionales, reveló aproximadamente 40 000 votantes con tarjetas de identificación duplicadas (Peñaranda y Candia 2010, 52).19
4.2.1 Fluctuación en el padrón electoral
Siguiendo el enfoque de Hidalgo y Nichter (2016), que compara el número de votantes registrados/as después de una auditoría con los registros electorales en Brasil, examino el cambio en el número de personas registradas para votar en cada municipio entre agosto de 2008 y enero de 2009. Para ilustrar mejor esto, consideremos el caso del municipio de Desagüadero en el departamento de La Paz. En el referéndum de revocación de 2008, este municipio tenía un total de 2448 personas registradas en el padrón. Luego de la auditoría realizada cuatro meses después, el total de personas registradas fue de 2418, lo que resulta en un cambio aproximado en el padrón de ese municipio de (2418-2448)/2418=-0.01.
Por lo tanto, la estadística que calculo para cada municipio i es (Ecuación 1):
El Gráfico 4 resume los resultados de comparación del número de personas registradas en el padrón electoral a nivel departamental. También muestra que siete de los nueve departamentos experimentaron una disminución en sus padrones, siendo las mayores disminuciones registradas en los departamentos de la Media Luna. En los departamentos de Santa Cruz y Beni, el número de personas en el padrón disminuyó en más del 10 %. Estos patrones también se observan a nivel municipal, en los que se registraron algunas de las mayores disminuciones en los registros electorales en los municipios de Santa Cruz (11 %), Trinidad (13 %), Tarija (7 %) y Sucre (5 %).
Para probar si los registros electorales irregulares identificados por la auditoría corresponden a incentivos políticos en cada municipio, utilizo un modelo lineal que evalúa el efecto de variables electorales y sociodemográficas en el aumento irregular del padrón electoral. La hipótesis nula es, entonces, que no debería existir correlación entre las variaciones en el número de personas votantes registradas en el padrón y la región, así como los resultados electorales previos en un municipio, después de controlar los factores demográficos y socioeconómicos.
Incluyo además algunas variables que tienen en cuenta las posibles oportunidades de manipular los registros electorales. En primer lugar, operacionalizo la fuerza de la oposición en el municipio al incluir la cuota de votos para cualquier partido que no sea el MAS durante las elecciones congresales de 2006 (“Oposición”). Dado que espero encontrar un mayor número de irregularidades en los padrones de los bastiones de la oposición, el coeficiente para esta variable debería ser negativo. Es decir, las mayores disminuciones en el número de personas votantes registradas después de la auditoría deberían ocurrir en aquellos municipios que apoyaron previamente a la oposición.
El análisis incluye covariables demográficas e institucionales que consideran explicaciones alternativas sobre los cambios en los registros electorales. A partir de los datos del censo de 2001, incluyo el porcentaje de la población mayor de 18 años que habla un idioma indígena y tiene un documento de identidad civil. Dado el éxito de las plataformas étnicas del MAS en el país (
La votación es obligatoria en Bolivia, por lo que aquellas personas que no votaron necesitaban volver a inscribirse en los registros electorales. Por lo tanto, es natural esperar que las tasas de abstención en las elecciones oficiales anteriores se correlacionen con aumentos en los registros electorales para las elecciones posteriores. En ese sentido, incluyo la tasa de abstención a nivel municipal durante las elecciones congresales de 2006 (“Abstención”). Finalmente, dado que los cambios en el número de personas votantes son más volátiles en municipios pequeños, utilizo como línea de base el número de personas votantes registradas en 2008 en escala logarítmica.
Tabla 3. Estadísticas resumidas para el análisis de mínimos cuadrados ordinarios (MCO) Fuente: Elaboración propia
Dato estadístico
N
Media
Desv. est.
Mín.
Máx.
Diferencia de votantes 2008-2009
329
-0.036
0.076
-0.377
0.333
Diferencia de votantes 2015-2016
329
0.048
0.033
-0.685
1.293
Oposición
329
0.442
0.147
0.073
0.783
Indígena
314
0.451
0.308
0.001
0.873
Registro civil
314
0.873
0.086
0.499
0.965
IDH
327
0.575
0.085
0.320
0.770
Abstención
329
0.171
0.050
0.010
0.338
Votantes 2008
325
12303
52331.59
102
616926
Votantes 2015
326
18305
75450.560
128
925633
La Tabla 4 muestra los resultados de las estimaciones lineales para los cambios en los registros electorales en los 314 municipios del país. Las columnas (1) y (2) miden las variaciones entre agosto de 2008 y enero de 2009 utilizando Diferenciai,2009 como variable dependiente. Como prueba de placebo, las columnas (3) y (4) replican el análisis utilizando como variable dependiente los cambios en el número de votantes registrados entre las elecciones locales de 2015 y el referéndum de 2016. Presento los resultados con y sin efectos fijos a nivel de departamento para ambos períodos.
Tabla 4. Cambios en el número de votantes registrados a nivel municipal Fuente: Elaboración propia Nota: *p<0.1; **p<0.05; ***p<0.01
Variable dependiente
Diferencia 2009
Diferencia2016
(1)
(2)
(3)
(4)
Oposición
-0.074**
-0.149***
-0.093
0.104
(0.030)
(0.026)
(0.301)
(0.245)
Registro civil
0.026
0.212***
-0.088
0.264
(0.057)
(0.047)
(0.569)
(0.436)
Población indígena
0.010
0.050***
0.202
0.205
(0.019)
(0.017)
(0.190)
(0.167)
IDH
-0.057
-0.103*
0.545
0.264
(0.056)
(0.056)
(0.568)
(0.533)
Abstención
0.028
0.199**
0.554
0.955
(0.083)
(0.081)
(0.841)
(0.760)
log(Votantes 2009)
-0.0004
0.001
(0.003)
(0.003)
log(Votantes 2015)
-0.020
-0.020
(0.027)
(0.025)
Efectos fijos del departamento
✓
✓
Constante
0.002
-0.142***
-0.163
-0.477
(0.058)
(0.052)
(0.586)
(0.482)
Observaciones
314
314
312
312
R2
0.553
0.473
0.031
0.015
R2 ajustada
0.532
0.463
-0.015
-0.004
Error estándar residual
0.052
0.056
0.521
0.518
(df = 299)
(df = 307)
(df = 297)
(df = 305)
Estadístico F
26.437***
45.913***
0.681
0.772
Consistentes con la segunda expectativa teórica, se observa que las mayores purgas en el número de votos registrados después de la auditoría ocurrieron en aquellos municipios con mayor proporción de votos para la oposición en 2006. La variable “Oposición” es la única que muestra estimaciones estadísticamente diferentes a cero en ambas especificaciones del período 2008-2009. El resultado en la columna “(1)” sugiere que un municipio con el 50 % de los votos para la oposición en 2006 tenía alrededor del 3.5 % de votantes irregulares en sus registros electorales.
Las tasas de abstención previas, la población que habla una lengua indígena y que cuenta con identificación civil están correlacionadas positivamente con los cambios en los registros electorales solo cuando el modelo no incluye efectos fijos a nivel de departamento. En cambio, ninguna de las variables del modelo proporciona una explicación consistente para los cambios en el número de personas registradas para votar antes de las elecciones de 2016.
En contraste con la evidencia proporcionada en la subsección anterior, se observa que las mayores fluctuaciones en el padrón electoral ocurren en la zona de la Media Luna, y este patrón regional se mantiene incluso al controlar los factores socioeconómicos y demográficos en el municipio. En resumen, cada una de estas piezas de información debe considerarse como un respaldo complementario a las quejas de la oposición, que finalmente logró una auditoría seria de los registros de votantes a principios de 2009.
5. Discusión
Este artículo compara los resultados electorales de los referendos presidenciales de 2008 y 2016 en Bolivia, con el objetivo de encontrar posibles irregularidades que los partidos de oposición denunciaron antes y después de la introducción del registro de votantes biométrico en el país. Los resultados empíricos proporcionan evidencia sobre cómo las anomalías en los resultados de votación se disiparon con la implementación de una nueva tecnología de registro de votantes, reduciendo el escepticismo del electorado y mejorando la confianza en los resultados electorales.
Aunque los hallazgos de la forensia electoral no deben considerarse como evidencia definitiva para evaluar la integridad de una elección en particular, los resultados de este artículo son consistentes con evidencia anecdótica y denuncias en el país, que exigen un sistema eficiente de registro de votantes. La evidencia presentada aquí abre una oportunidad para el diálogo entre personas académicas, profesionales de políticas y administradores electorales, con el objetivo de buscar nuevas formas de recopilación de datos y procedimientos para evaluar la integridad de las elecciones.
Los efectos reportados en este artículo no se limitan a Bolivia, y existen razones para creer que las condiciones que propician irregularidades electorales son similares en otros países. Por ejemplo, se ha encontrado evidencia de la manipulación de padrones electorales en Japón (Fukumoro y Horiuchi 2011), Kenia (
Apéndice
1. Participación y apoyo de votos
Una segunda expectativa es que las tasas de participación no estén relacionadas con el apoyo de votos para ninguna alternativa. En otras palabras, los aumentos en la participación no deberían perjudicar ni beneficiar de manera desproporcionada a una candidatura (
Pruebo formalmente la relación entre la participación y el apoyo electoral al regresar la proporción del electorado que apoya una alternativa (V) sobre la participación utilizando la ecuación (T), V = α + βT. Bajo condiciones normales, se espera que el valor esperado de β caiga en el intervalo [0, 1]. Para ilustrar esta expectativa, supongamos que obtenemos un valor para βSÍ de 0.75. Este escenario sugiere que, si la participación aumenta en 100 votos, se espera que 75 de ellos se marquen para la alternativa "Sí".20 Como resultado, un valor β fuera del rango [0, 1] y una regresión con un alto coeficiente de determinación R2 se interpretan como una señal potencial de fraude electoral (
La Tabla A1 ilustra los coeficientes β y R2 de la regresión de las tasas de participación en las proporciones de votos “Sí” y “No” en los lugares de votación de cada departamento durante los referendos de 2008 y 2016. Los resultados de la fila (1) muestran que el β es mayor a 1 para la opción “Sí” en todos los departamentos de la región del Altiplano durante 2008. Este resultado sugiere que, por ejemplo, un aumento de 100 votantes adicionales en un lugar de votación se relaciona con un aumento en el recuento de votos para la alternativa “Sí” de aproximadamente 181 votos. Similar a los análisis anteriores, no se observan patrones irregulares están ausentes tanto en los departamentos de la región de la Media Luna en 2008 como en todos los departamentos en 2016. Además, los valores más altos de R2 provienen de las regresiones de los departamentos de la región del Altiplano en 2008.
Para asegurarnos de que los cambios no uniformes en la participación respondan a diferencias entre las unidades, el Apéndice muestra los resultados de una prueba de placebo utilizando los resultados de la elección legislativa de 2006. Si los resultados se deben a otros factores específicos de la región, deberíamos observar resultados similares en la elección de 2006. Sin embargo, ninguno de los coeficientes cae por encima del intervalo [0, 1].
En resumen, tanto el análisis gráfico como el cuantitativo sugieren patrones inusuales de participación y su relación con la proporción de votos “Sí” para el presidente Morales en Cochabamba, La Paz, Oruro y Potosí. Estas irregularidades solo se observaron antes de la introducción del registro de votantes biométrico y se concentraron en la región del Altiplano, donde el MAS tenía sus bastiones electorales. (Tabla A1)
Tabla A1. Resultados de regresión de participación electoral versus votos para cada alternativa Notas: La Tabla A1 muestra las estimaciones de coeficientes y sus errores estándar correspondientes (entre paréntesis) de regresión de la proporción del electorado que respalda cada alternativa en la tasa de participación electoral. Las celdas sombreadas resaltan los resultados de las regresiones con un R2 relativamente alto y con estimaciones que caen fuera del intervalo [0, 1].
Media Luna
Altiplano
Beni
Chuquisaca
Pando
Santa Cruz
Tarija
Cochabamba
La Paz
Oruro
Potosí
2008
(1)
Sí
β1
0.38 (0.17)
1.14 (0.16)
0.45 (0.34)
0.68 (0.14)
1.01 (0.23)
1.81 (0.13)
1.42 (0.06)
1.32 (0.09)
1.14 (0.06)
R2
0.04
0.13
0.03
0.05
0.14
0.32
0.38
0.44
0.47
(2)
No
β1
0.62 (0.17)
-0.14 (0.16)
0.55 (0.34)
0.32 (0.14)
(0.23) -0.01
-0.81 (0.13)
-0.42 (0.06)
-0.32 (0.09)
(0.06) -0.14
R2
0.09
0
0.04
0.01
0
0.09
0.05
0.04
0.01
N
136
328
63
466
123
400
957
248
483
2016
(1)
Sí
β1
0.84 (0.11)
0.28 (0.13)
0.72 (0.10)
0.53 (0.11)
0.44 (0.12)
0.77 (0.15)
0.71 (0.08)
0.42 (0.13)
0.39 (0.12)
R2
0.19
0.01
0.29
0.03
0.04
0.04
0.07
0.03
0.02
(2)
No
β1
0.16 (0.11)
0.72 (0.13)
0.28 (0.10)
0.47 (0.11)
0.56 (0.12)
0.23 (0.15)
0.29 (0.08)
0.58 (0.13)
0.61 (0.12)
R2
0.01
0.07
0.06
0.02
0.07
0
0.01
0.06
0.05
N
244
390
123
902
295
602
1050
346
531
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Notas:
Agradezco a Allyson Benton, José Luis Evia-Vizcarra, Walter Mebane, Ramiro Molina, Salvador Romero y Milan Svolik por sus comentarios y sugerencias. Presenté versiones anteriores de este documento en la Reunión Anual 2014 de la Midwest Political Science Association, en el taller del proyecto Making Electoral Democracy Work, en la Universidad Católica Boliviana, la Fundación Milenio y la Universidad Estatal de Florida. El financiamiento para este proyecto provino en parte de la subvención para nuevos docentes de la Universidad de Houston. Todos los errores son míos.
En 2006, la ciudadanía de Chuquisaca se unió a las fuerzas de oposición en la zona de la Media Luna para proclamar la autonomía de su departamento, después de declarar explícitamente su intención de trasladar la capital del país de vuelta a Sucre. Aunque Chuquisaca no está formalmente incluido en la zona de la Media Luna, agruparé este departamento en esta región para que la comparación sea más clara. Los resultados se mantienen al excluir a Chuquisaca de la comparación regional.
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Ver Romero Ballivián (2009).
Bolivia. Anexo al Decreto Supremo 27830. Texto ordenado de la Ley n.° 1984, Código Electoral, artículos 68-75.
Bolivia. Anexo al Decreto Supremo 27830. Texto ordenado de la Ley n.° 1984, Código Electoral, artículo 146, inciso d.
“Sindicatos promueven el voto consigna para el 25” La Razón, 9 de enero de 2009; A11. “Cooperativistas sancionarán a quienes no voten por Evo”, La Razón, 29 de julio de 2008; A10. Estas acusaciones siguieron a anteriores afirmaciones similares sobre el control extremo de las y los votantes el día de las elecciones. Tal es el caso de un líder rural enfurecido que encontró un solo voto en su comunidad emitido a favor de un candidato opositor a Evo Morales. Para abordar este problema, comenzó a investigar la identidad de ese votante “porque no podemos lidiar con la deslealtad en mi comunidad” (Stefannoni y Hervé 2006, 20) citado por Romero Ballivián (2010, 136n).
Ver también “El Gobierno reconoce que en el país el fraude es muy posible”, La Razón, 5 de julio de 2018; A8.
“Corte Tarijeña depuró a 1200 personas”, La Razón, 17 de julio de 2018.
“Aumentan las dudas sobre el padrón y piden ajustes”, La Razón, 5 de julio de 2008, A8. “El Gobierno emitió carnés pese a que la policía alertó los riesgos”, La Razón, 4 de julio de 2008, A13. “Observadores recomiendan ajustes en el Padrón Electoral”, La Razón 4 de julio de 2008, A14. “El Revocatorio y sus 7 pecados capitales”, La Razón, 20 de julio de 2008, A5.
Bolivia. Ley n.° 026, Ley del Régimen Electoral, artículo 98. 30 de junio de 2010. https://bit.ly/3Njvf8i
Ver, por ejemplo: “Los grupos de choque saldrán a vigilar al rival”, La Razón, 10 de agosto, 2008, A12; “Choque de masistas y unionistas”, El Deber, 1 de agosto, 2008, A3; “Cívicos impiden hacer campanã a Evo”, El Deber, 7 de agosto, 2008, A5.
http://www.oep.org.bo/
El Apéndice replica el análisis para la elección de la Asamblea Constituyente de 2006, mostrando distribuciones de participación unimodales para todos los departamentos.
La intuición detrás de esta prueba es que la distribución de una función de densidad f con un único modo mf aumenta en el intervalo (−∞, mf) y disminuye en el intervalo (mf, ∞) (Henderson et al. 2008).
Ver, por ejemplo: “El padrón creció inusualmente y facilitó victorias del MAS”, La Razón, 5 de enero de 2009, A6; “En dos meses, el padrón creció como en dos años”, La Razón, 5 de enero de 2009, A7; “La Corte admite que hubo 9471 inscritos en 15 días”, La Razón, 6 de enero, 2009, A13.
Las quejas sobre los registros electorales no fueron exclusivas de la oposición. Después de su abrumadora victoria en 2005, el presidente Evo Morales mencionó que el proceso de registro de votantes era problemático y sesgado (Muñoz-Pogossian 2008, 178).
Entrevistas con Luis Pereira (14 de mayo de 2014) y José Luis Pinto (15 de mayo de 2014) en La Paz, Bolivia.
Ver también: “3,8 millones de votantes están habilitados para el 25”, La Razón, 10 de enero de 2009, A13; “En Santa Cruz hay 9.000 personas con carnets duplicados”, La Razón, 15 de enero de 2009, A13; “Según el CNE, en Bolivia hay 47,411 cédulas duplicadas”, La Razón, 16 de enero de 2009, A12.
Una ilustración clara de cómo funciona la metodología se proporciona en Myagkov, et al. (2009, 35-39). Bajo condiciones normales, se espera que las variaciones en las proporciones de votos (V) correspondan al nivel de participación en el distrito (T). En otras palabras, al regresar V sobre T, V = α + βT, el valor de β debería caer en el intervalo [0, 1]. Los coeficientes fuera de este intervalo representarían evidencia de manipulación electoral. Formalmente, consideremos las circunscripciones A y B con el mismo tamaño de electorado y tasas de participación no contaminadas de TA y TB, donde TA > TB. Supongamos que, entre las personas que votan, un candidato tiene una proporción similar de votos (Z) en cada circunscripción, 0 < Z < 1. Por lo tanto, cuando no existe fraude, al regresar los votos para el titular como proporción del electorado (V) sobre la participación (T), se obtiene V/E = β0 + β1T. En este caso, β1 = TB−TA , que sería un valor entre 0 y 1. Ahora, supongamos que en la circunscripción A el candidato puede inflar la tasa de participación al 100 %, recibiendo todos los votos irregulares (1 − X). En consecuencia, la estimación de β1 cambia a β1 = ZTA+(1−TA)−ZTB, un valor mayor que 1. Este hallazgo levantaría la sospecha de un posible fraude.
Sobre el autor: Francisco Cantú. Trabaja en el departamento de Ciencia Política de la Universidad de Houston desde el 2013. Tiene un doctorado en Ciencia Política por la Universidad de California, San Diego. Sus intereses de investigación se centran en las instituciones políticas, la integridad electoral, la metodología cuantitativa y el estudio de las elecciones en América Latina.