10.53557/elecciones.2023.v22n25.07
Varia
<[email protected]> Universidad de la República, Facultad de Ciencias Sociales, Montevideo, Uruguay
ORCID: 0009-0002-1745-161X
<[email protected]> Universidad de la República, Facultad de Ciencias Sociales, Montevideo, Uruguay
ORCID: 0000-0003-2355-9993
[Resumen]
Este trabajo describe los principales desafíos que implicó la organización de las elecciones
departamentales y municipales de 2020 en Uruguay en medio de la emergencia sanitaria de la Covid-19.
Se analizan las restricciones y los riesgos que el contexto impuso sobre la organización de las elecciones.
En particular, se estudian los efectos de la postergación de las elecciones sobre la competencia electoral
enfocados en tres dimensiones: (i) la coordinación y el diseño de la oferta electoral, (ii) la incidencia del
gobierno nacional sobre las campañas electorales, y (iii) el efecto sobre la chance de las y los contendientes
en contextos competitivos. En concreto, se observa que la postergación (a) potenció la incidencia del
gobierno nacional sobre las campañas electorales departamentales; (b) ofreció mayores posibilidades de
coordinación entre los partidos de la coalición de gobierno, a la vez que limitó los márgenes de acción de
la oposición en los departamentos y municipios del interior del país; y (c) favoreció las posibilidades de
las candidaturas desafiantes.
[Palabras clave] Elecciones subnacionales 2020, competencia, emergencia sanitaria, coordinación y oferta electoral, influencia gubernamental, Uruguay.
[Abstract]
This article describes the main challenges involved in organizing the 2020 departmental
and municipal elections in Uruguay amidst the Covid-19 health crisis, and analyzes the restrictions
and risks imposed by this context. Specifically, this article examines the effects that postponing the
elections had on electoral competition, focusing on three dimensions: (i) coordination and design of the
electoral offer, (ii) the influence of the national government on electoral campaigns, and (iii) the effect
on the chances of candidates in competitive contexts. Specifically, we observed that the postponement
(a) increased the influence of the national government on departmental campaigns; (b) provided greater room for coordination among parties in the governing coalition, while limiting the scope of action for
the opposition in departments and municipalities; and (c) favored the opportunities for challenging
candidates.
[Keywords] 2020 subnational elections, competition, health crisis, coordination and electoral offer, government influence, Uruguay.
[Recibido] 29/03/23 y [Aceptado] 09/06/23
1. Introducción
Este trabajo describe los principales desafíos que se afrontaron en la organización de las elecciones departamentales y municipales en Uruguay, previstas inicialmente para mayo de 2020, y que, debido a la emergencia sanitaria debieron postergarse hasta setiembre del mismo año. Además de la pandemia, estas elecciones estuvieron marcadas por la alternancia producida en el gobierno nacional en las elecciones nacionales de noviembre de 2019, en las que el Partido Nacional (PN) desplazó al Frente Amplio (FA) luego de quince años de gobierno de izquierda. Como consecuencia fue elegido presidente Lacalle Pou, quien formó una coalición electoral de partidos de centro-derecha llamada “Coalición Multicolor” (CM), integrada por el partido ganador (PN) y sus socios: Partido Colorado (PC), Cabildo Abierto (CA), Partido Independiente (PI) y Partido de la Gente (PdlG). Este grupo se convirtió en la coalición gobernante a partir del 1 de marzo de 2020. La configuración del sistema de partidos uruguayo emergente tras el ciclo 2019 confirmó su carácter fuertemente institucionalizado, en la medida en que los cambios producidos fueron adaptativos, paulatinos y estables (
El gobierno entrante debió decretar, apenas trece días después de haber asumido, la emergencia sanitaria a causa de la Covid-19. El calendario electoral preveía la realización de elecciones de autoridades de los 19 gobiernos departamentales (intendentes y ediles) y los 125 municipios (alcaldes y concejales) en mayo de 2020. No obstante, debido a la emergencia sanitaria, las elecciones debieron postergarse hasta setiembre.
En este trabajo buscamos desentrañar cómo operó la postergación de la elección departamental y municipal -en un contexto de alternancia en el gobiernosobre la competencia electoral subnacional. El análisis se enfoca en tres variables relevantes: (a) la coordinación y el diseño de la oferta electoral, (b) la incidencia del gobierno nacional sobre las campañas electorales, y (c) la incidencia sobre la chance de las y los contendientes en contextos competitivos.
¿Qué efectos produjo la postergación de las elecciones en el contexto de la alternancia del gobierno nacional sobre la dinámica de la competencia electoral subnacional? A través de un estudio de caso se busca responder a esta interrogante, en el marco de un diseño descriptivo orientado a identificar posibles causas que pueden ser de utilidad para futuras investigaciones.
En la segunda sección, se presenta un marco de referencia conceptual que aborda la peculiaridad del contexto de pandemia en las democracias latinoamericanas y cómo ello repercute en la competencia electoral. En tercer lugar, se proporciona un breve marco metodológico con las variables, indicadores y fuentes utilizadas. En cuarto lugar, se repasan las principales decisiones tomadas por el sistema político y la Corte Electoral para la organización de la elección. En quinto lugar, se analizan los efectos de la postergación de la elección sobre las variables de la competencia electoral subnacional. Finalmente, se ofrecen algunas reflexiones a modo de conclusión que pueden ser útiles para futuras elecciones en contextos similares.
2. Elecciones y democracia en tiempos de pandemia
La pandemia ocurrió en medio de un proceso de fatiga democrática (
Esta fatiga democrática implicó no solo un debilitamiento de los mecanismos tradicionales de representación política, sino también un problema de legitimidad del régimen democrático: tanto el nivel de apoyo como la satisfacción con la democracia han descendido en la región en la última década (
En este marco, y como respuesta institucionalizada, durante la última década se han producido alternancias de partidos y coaliciones de gobierno en muchos países latinoamericanos. En algunos casos estas alternancias pusieron fin a procesos de mediano plazo, como en Uruguay en 2019; en otros casos, devolvieron el poder a los partidos que gobernaron anteriormente, como en Argentina 2019, Chile 2022 o Brasil 2022. Si bien estos procesos de alternancia demuestran que las elecciones funcionan como principal instrumento de canalización de conflictos e intermediación política, los sistemas políticos de cada país no están exentos de problemas. No solo se ha observado que los gobiernos no siempre lograron brindar respuestas satisfactorias, sino que en ocasiones han facilitado tanto la judicialización de la política como el avance de la corrupción.2
Toda esta tensión política y social es canalizada y amplificada a través de las redes sociales. Los líderes políticos fijan agenda en Twitter y se conectan directamente con la ciudadanía, prescindiendo de las estructuras partidarias y aumentando el nivel de personalización de la política. Esto ocurre en medio de un cambio de época (
Es en medio de esta compleja combinación de procesos políticos y sociales que irrumpe la pandemia de la Covid-19. Este nuevo contexto exigió restricciones y limitaciones de derechos como la libertad de reunión, aún en aquellos países que adoptaron medidas más parsimoniosas, como fue el caso de Uruguay. Además de los aspectos que coartan la libre movilidad de las personas,
En este escenario, la coincidencia de elecciones y pandemia genera tensiones en el régimen político para responder de manera eficaz a una situación de crisis sanitaria, económica y social que demanda acciones globales, nacionales y locales. En este marco, el principal desafío de los organismos electorales consiste en organizar elecciones limpias y libres, con niveles de participación satisfactorios para otorgar la legitimidad necesaria.
El efecto de la pandemia sobre la participación ha sido estudiado en diversos contextos y países donde se produjeron elecciones. En la mayoría de los casos el dilema se ha centrado en la necesidad de mitigar el riesgo de la propagación de la enfermedad, a la vez que reducir el temor de la población al contagio, para minimizar la abstención y favorecer la participación (Corvetto
Además de los efectos sobre la participación, se ha observado la incidencia del contexto de pandemia sobre el aumento de opciones xenófobas o radicales (
3. Marco metodológico
Para describir cómo operó la postergación de la elección subnacional sobre la competencia electoral y sus resultados, se consideran tres dimensiones de análisis: (a) la coordinación y el diseño de la oferta electoral, (b) la incidencia del gobierno nacional sobre las campañas electorales, y (c) el efecto sobre la chance de los contendientes en contextos competitivos (Ver Gráfico 1).
Para la descripción de la primera dimensión, se contabilizan las listas de candidaturas por partidos tanto al nivel departamental (intendencia y ediles) como al concejo municipal. Asimismo, se señalan los departamentos y casos en los que se formaron alianzas estratégicas entre partidos para participar en las elecciones. Las fuentes utilizadas en esta primera dimensión son datos extraídos de la Corte Electoral y sistematizados por la Unidad de Métodos y Acceso a Datos de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de la República (Umad).
Para la descripción de la incidencia del gobierno nacional sobre las campañas electorales, el análisis se centra en la elección departamental. Para ello se analizan diversas fuentes bibliográficas y en prensa, así como datos de opinión pública de las distintas encuestadoras sistematizadas por la Umad.
Finalmente, para describir la competencia en contextos competitivos, el estudio se centró en la escala departamental y se tomaron como fuentes los datos e informes de encuestas, así como también los capítulos del libro “Radiografía del territorio uruguayo. Elecciones departamentales y municipales 2020” (
4. El reto de la organización de las elecciones subnacionales en uruguay durante la pandemia
4.1. Apuntes sobre el sistema electoral subnacional
Una de las principales críticas que ha merecido el calendario electoral uruguayo es su excesiva duración, que abarca prácticamente un año, de junio a mayo del siguiente año (Ver Tabla 1). Ello genera pérdidas de tiempo fértil para gobernar, además de cierto desgaste en la ciudadanía y elevados costos económicos de campaña. La postergación de la elección a causa de la pandemia, aunque puso la campaña en stand by, en los hechos amplió todavía más el ciclo, añadiéndole casi cinco meses.
Tabla 1. Descripción del calendario electoral vigente en Uruguay Fuente: Elaboración propia
Fecha
Junio
Último domingo de octubre
Último domingo de noviembre
Segundo domingo de mayo
Tipo de elección
Elecciones internas o primarias
Elecciones presidenciales y parlamentarias
Balotaje presidencial
Elecciones departamentales y municipales
Cargos que se eligen
Candidaturas presidenciales, convenciones nacionales, convenciones departamentales (designan a las candidaturas para intendencia)
Presidente y Parlamento: Cámara de Senadores. 30 integrantes más el vicepresidente y Cámara de Representantes 99 miembros
Presidente y vicepresidente
Intendencias, Juntas Departamentales y Concejos Municipales
Voto obligatorio
No
Sí
Sí
Sí
Mayoría exigida
50 % paracandidaturapresidencial o40 % más 10puntos dediferenciarespecto alsegundo puesto
Mayoría absoluta (MA) para presidente. Representación proporcional para los cargos legislativos
Mayoría
Mayoría Simple (MS) para intendencia Mayoría automática para la Juntas Departamentales Representación proporcional para los Concejos Municipales
La elección para intendencia se define por: (i) fórmula de mayoría relativa; (ii) el sistema de doble voto simultáneo (DVS),3 en el que cada partido puede presentar hasta tres candidaturas a intendencia; (iii) la posibilidad de reelección inmediata de las y los intendentes por una vez, y de reelección mediata luego de un interregno. Resulta electo intendente/a la candidatura más votada del partido más votado.
El órgano legislativo, la Junta Departamental (JD), se elige por representación proporcional (RP), pero asegurando la mayoría del cuerpo (16 de 31) para el partido ganador, aunque este hubiese obtenido una mayoría relativa. Este sistema se conoce como mayoría automática, puesto que opera solo cuando el partido ganador no obtiene la mayoría en la asignación proporcional de bancas (
Por su parte, la autoridad local es el Concejo Municipal y se elige por representación proporcional, utilizando el MVS. A diferencia de las intendencias, no existen restricciones en cuanto al número de candidaturas a la alcaldía que puede presentar cada partido. La candidatura más votada del partido más votado resulta electa para la alcaldía, que es quien integra y preside el concejo4 (Ver Tabla 2).
Tabla 2. Componentes del Sistema Electoral subnacional en Uruguay Fuente: Elaboración propia Nota: HV: hoja de votación, MS: mayoría simple, MA: mayoría absoluta, RP: representación proporcional, DVS: doble voto simultáneo, MVS: múltiple voto simultáneo.
Componentes
Intendencia
Junta Departamental
Concejo Municipal
Voto
Voto conjunto en una única HV
Voto conjunto en una única HV
Voto conjunto en una única HV
Circunscripción
Única departamental
Única departamental
Única municipal
Tipo de elección
Elección directa
Elección directa
Elección directa
Cargo
Unipersonal
Plurinominal, 31 ediles
Plurinominal, cinco concejales
Período
Cinco años
Cinco años
Cinco años
Forma de candidatura
Lista cerrada y bloqueada
Lista cerrada y bloqueada
Lista cerrada y bloqueada
Fórmula
MS
MA y RP (D’Hondt)
RP (D’Hondt)
DVS
DVS
MVS
MVS
Reelección
Inmediata y mediata
Inmediata indefinida
Una inmediata para alcaldía e indefinida para concejales.
Suplentes
4 suplentes
El triple número de suplentes; preferencial, respectivo, ordinal y mixto.
El triple número de suplentes; preferencial, respectivo, ordinal y mixto.
4.2. Fases de la pandemia y reglamentación de la postergación de la elección
Cuando se declaró la emergencia sanitaria en Uruguay el 13 de marzo de 2020, rápidamente se fue forjando la idea de la postergación de las elecciones subnacionales, lo que finalmente ocurrió como consecuencia de la Ley n.° 19.875, promulgada el 8 de abril de 2020.5
La ley reconocía que, debido a la emergencia sanitaria en curso, no estaban dadas las garantías para llevar a cabo las elecciones sin alterar derechos fundamentales (artículo 1), y por lo tanto, facultaba a la Corte Electoral a prorrogar el acto electoral no más allá del 4 de octubre (artículo 2). Como reza en la exposición de motivos, además del derecho a la salud y “el deber que tienen todos los habitantes de cuidar su salud” estaba en juego también “el derecho fundamental […] del ciudadano a ser elector y elegible en las elecciones departamentales y municipales, es decir, el derecho a la certeza de la celebración de elecciones libres, en la que los ciudadanos puedan ser electores y elegibles”.6 Al mismo tiempo la ley exigía que la fecha de la elección debería fijarse a los 15 días como máximo luego de promulgada la ley, y se respetaría el padrón electoral vigente al momento de la fecha original (artículo 2). De igual manera, la ley buscó otorgar previsibilidad y blindar el acto eleccionario acotando el marco de discrecionalidad que pudiera tener la Corte Electoral como organizadora y rectora de la elección.
Pero además de la postergación y la fijación de una nueva fecha, en la ley también se tuvo que prever el régimen de transiciones de autoridades entre mandatos de gobierno (artículos 3 y 4), en la medida en que las autoridades departamentales y municipales en ejercicio debían permenecer en sus cargos hasta la asunción de las nuevas autoridades. Esto suscitó diversas actuaciones de la Corte Electoral relativas a la interpretación y alcance de la norma en función de algunas suplencias, principalmente a nivel de los concejos municipales.
El principal desafío consistía en adaptarse a la situación imperante y salvaguardar las exigencias que establecía el decreto de emergencia sanitaria, que prohibía las aglomeraciones y concentraciones de personas para evitar el contagio y la propagación de la enfermedad. Aunque el gobierno adoptó una estrategia que denominó “libertad responsable” por oposición al confinamiento obligatorio, tanto las recomendaciones científicas como las medidas del gobierno tendieron a disuadir y evitar las concentraciones de público, aun en espacios abiertos. Claramente, esta era una limitante para realizar las elecciones en condiciones que garantizaran la libertad del sufragio y una participación electoral acorde a las tradiciones del país.
Como se puede apreciar en el Gráfico 2, Uruguay atravesó el primer año de la pandemia con una situación controlada, tanto en términos de contagios diarios como de personas fallecidas. A partir de noviembre de 2020, la situación empezó a escalar, hasta llegar a los 4000 casos diarios en el invierno de 2021, en lo que se considera la primera ola. Esta situación generó un pico que alcanzó hasta 70 fallecimientos diarios entre mayo y julio de 2021, siendo este el momento más crítico de la pandemia en el país. Esto comenzó a menguar a raíz de la vacunación iniciada en febrero de 2021 con la primera dosis, que empezó a surtir efectos a partir de julio/agosto de ese año. Sin embargo, durante las fiestas de finales de año y en plena temporada turística 2021/2022 se produjo la segunda ola de contagios debido a un notorio aumento en la movilidad. La incidencia sobre los niveles de fallecimiento fue menor que en la primera ola a causa de una mayor incidencia de la vacunación (
Nótese que las elecciones se llevaron a cabo en la primera etapa de la pandemia, cuando la situación estaba lejos de ser acuciante. De todos modos, existía la preocupación sobre el impacto que podría tener la elección en términos de contagios y propagación de la enfermedad como consecuencia de las aglomeraciones y movilizaciones que el acto electoral iba a ocasionar. Aun en un contexto de relativa estabilidad y calma esta preocupación estaba justificada, sobre todo si se compara con lo que vino después, cuando se produjeron focos de contagios en ciudades y departamentos del interior del país, principalmente en los territorios de frontera abierta con Brasil. Esto llevó a la movilización de recursos en apoyo a los territorios más vulnerables. En este marco, resultó muy importante el papel que jugaron los gobiernos departamentales y municipales, en coordinación con las autoridades sanitarias y los comités de emergencias. Fue una etapa de gran sensibilización y movilización de recursos institucionales y políticos en el territorio, en la que el gobierno nacional recientemente instalado pudo desplegar toda su capacidad de comunicación en el marco del combate contra la crisis.7
En este contexto, la Corte Electoral debió organizar y reglamentar la postergación del acto electoral, para lo cual tomó un conjunto de decisiones a través de circulares y otros instrumentos administrativos. A continuación, se detallan cronológicamente las principales resoluciones:
Circular n.° 10853 del 17 de abril de 2020: Prorroga “en este caso y por única vez la fecha para la realización de las elecciones departamentales y municipales previstas originalmente para el 10 de mayo de 2020”.8 Circular n.° 10854 del 22 de abril: Resuelve prorrogar la celebración de las elecciones departamentales y municipales “previstas en el artículo 77 numeral 9 de la Constitución de la República, para el domingo 27 de septiembre de 2020”. Debido a esta prórroga fue necesario ajustar el calendario electoral de las elecciones departamentales y municipales oportunamente aprobado y comunicado por circular n.° 10703 de 16 de diciembre de 2019. Ello incluyó, entre otros aspectos, posponer los plazos para el registro e inscripción de las listas y hojas de votación.9 Circular n.° 10857 del 22 de abril: Aprueba el Reglamento para las elecciones departamentales del 27 de septiembre de 2020. En este aspecto la misma no difería de la establecida para anteriores comicios, ya que no modificó en esencia aspectos organizativos de la elección como la conformación de las comisiones receptoras de votos, el trabajo de la Corte Electoral y las Juntas Electorales departamentales o la presencia de las y los delegados partidarios, entre otros.10 Circular n.° 10975 del 31 de julio: Establece un protocolo sanitario para los escrutinios departamentales. Asimismo, comunica las medidas propuestas por el equipo de trabajo designado en relación con la implementación de protocolos sanitarios. La circular preveía, además de medidas generales de carácter organizativo, medidas de higiene en el lugar de trabajo. Por último, establece un “protocolo sanitario aplicable a funcionarios y miembros de las juntas electorales” y se determinaba el “protocolo para delegados partidarios”.11
En resumen, la reglamentación de la elección tuvo como aspecto más relevante la postergación del acto eleccionario y la inclusión de medidas sanitarias de prevención y mitigación del riesgo en el contexto de la pandemia. Por lo demás, no alteró ninguno de los aspectos sustantivos de la elección.
5. Análisis del caso: efectos de la postergación de la elección sobre la competencia electoral
5.1. Efectos sobre el diseño y la coordinación de la oferta electoral
En estas elecciones, los partidos utilizaron el DVS en casi todos los departamentos tanto para los cargos ejecutivos y legislativos a nivel departamental como para la elección de las autoridades municipales. Sin embargo, la experiencia demuestra que las candidaturas múltiples no garantizan el éxito, pues el uso del DVS debe combinarse con una buena selección de postulantes (
Cuando observamos el número de candidaturas en el 2020, se aprecia una tendencia creciente desde 2000 a la fecha (Ver Tabla 3). Esto quiere decir que, aun habiendo mayor tiempo para coordinar debido a la postergación de la elección, ello no redundó en una disminución de la oferta de candidaturas derivada de posibles alianzas entre distintos partidos.
Tabla 3. Candidaturas a intendencia por departamento (2000-2020) Fuente: Elaboración propia con base en
Departamentos
2000
2005
2010
2015
2020
Montevideo
5
7
7
12
6
Canelones
5
9
7
9
8
Maldonado
7
9
10
10
11
Rocha
6
6
7
8
10
Treinta y Tres
6
5
9
7
9
Cerro Largo
7
6
7
8
4
Rivera
6
7
10
11
10
Artigas
5
6
8
7
9
Salto
6
8
10
9
9
Paysandú
6
9
8
9
10
Río Negro
5
7
7
8
7
Soriano
6
9
10
7
12
Colonia
4
7
9
7
8
San José
6
6
7
5
9
Flores
6
6
7
7
9
Florida
6
6
8
7
10
Durazno
6
7
8
9
11
Lavalleja
6
7
7
8
11
Tacuarembó
6
5
7
8
8
Total
110
132
153
156
171
La oferta de candidaturas en los tres principales partidos tiende a replicar, en cada departamento, la estructura de los sectores nacionales (Ver Tabla 4). En el FA se habilitó el DVS por segunda vez en Montevideo, así como en los demás departamentos, con la excepción de Cerro Largo, Canelones y Río Negro. En el primer caso, no tenía posibilidades reales de ganar y en los dos restantes se optó por que compitiera solamente la candidatura que iba por la reelección (incumbent), ambas con posibilidades ciertas de ganar.
En el Partido Nacional (PN) y el Partido Colorado (PC), prácticamente no hubo restricciones en cuanto a la cantidad de candidaturas a la intendencia. El PN presentó candidatura única en Flores y Durazno, donde contaba con incumbents. El PC hizo lo propio en Canelones y Cerro Largo, donde no tenía posibilidades realistas de ganar la intendencia.
En este punto, es importante mencionar la estrategia que siguió CA a la hora de definir su oferta electoral. Si bien presentó candidaturas en once departamentos, en otros tuvo una fuerte coordinación electoral con el PN, lo que lo llevó a presentar candidaturas a la intendencia dentro del lema PN en Rocha, Salto y Colonia, y listas a la JD en otros como Treinta y Tres, Cerro Largo y Paysandú.
Particular destaque merece el caso de Montevideo, en el que los partidos de la Coalición Multicolor (CM) coordinaron y se presentaron bajo el lema PI, y con la candidatura única de Laura Raffo (PN). Esta experiencia de comparecer bajo el mismo lema partidario tenía como antecedente la elección de 2015, cuando PN y PC compitieron bajo el lema Partido de la Concertación; a diferencia de 2020, en aquella ocasión habían presentado tres candidaturas a la intendencia (
Todas estas alternativas en la oferta electoral de los partidos fueron posibles gracias al sistema de DVS. El aplazamiento de la elección generó una prórroga que permitió procesar y definir alternativas de coordinación, especialmente entre los partidos de la CM.
Tabla 4. Candidaturas para intendencia por partido y departamento (2020) Fuente: Elaboración propia con base en
Departamento
FA
PN
PC
CA
AP
PI
PVA
PERI
Total
Montevideo
3
-
-
-
1
1
1
-
6
Canelones
1
2
1
2
1
-
1
-
8
Maldonado
3
2
2
2
1
-
1
-
11
Rocha
3
3
2
-
1
-
1
-
10
Treinta y Tres
3
3
2
-
1
-
-
-
9
Cerro Largo
1
2
1
-
-
-
-
-
4
Rivera
2
3
3
1
1
-
-
-
10
Artigas
3
3
2
-
1
-
-
-
9
Salto
2
3
3
-
1
-
-
-
9
Paysandú
3
3
2
-
1
-
-
1
10
Río Negro
1
2
2
2
-
-
-
-
7
Soriano
3
2
3
2
1
-
-
1
12
Colonia
2
3
2
-
1
-
-
-
8
San José
2
2
2
1
1
1
-
-
9
Flores
3
1
3
1
1
-
-
-
9
Florida
3
2
2
2
-
-
1
-
10
Durazno
3
1
3
2
1
1
-
-
11
Lavalleja
3
2
3
1
1
1
-
-
11
Tacuarembó
2
2
2
1
1
-
-
-
8
Total
46
41
40
17
16
4
5
2
171
Respecto a la oferta en la elección municipal, se observó un aumento en el número de candidaturas a las alcaldías según partido y departamento. Dicho incremento puede deberse, entre otros factores, al creciente atractivo del cargo desde su creación en 2010; ya que en términos de carrera política, opera como
plataforma de lanzamiento con amplias oportunidades a futuro. Como ya se mencionó, a diferencia de las intendencias, no existe restricción en el número de candidaturas que puede presentar un partido. En sentido inverso, algunas reglas electorales como la posibilidad de reelección (
Tabla 5. Candidatos a la alcaldía por partido y departamento Fuente: Elaboración propia con base en
Departamento
AP
CA
FA
PC
PERI
PI
PN
PVA
Total
Montevideo
8
-
11
-
-
77
-
1
97
Canelones
10
53
112
101
-
-
391
1
668
Maldonado
3
12
29
21
-
-
45
-
110
Rocha
-
5
7
18
-
-
15
-
45
Treinta y Tres
-
-
7
3
-
-
30
-
40
Cerro Largo
-
-
19
2
-
-
87
-
108
Rivera
-
-
25
7
-
-
42
1
75
Artigas
-
-
11
6
-
-
16
-
33
Salto
-
-
24
31
-
-
37
-
92
Paysandú
-
-
30
11
1
-
39
-
81
Río Negro
-
2
11
5
-
-
14
-
32
Soriano
-
4
5
13
-
-
19
-
41
Colonia
3
-
36
27
-
-
87
-
153
San José
1
8
13
7
-
1
26
-
56
Flores
-
-
2
2
-
-
2
-
6
Florida
-
2
7
9
-
-
13
-
31
Durazno
2
4
2
4
-
-
10
-
22
Lavalleja
-
4
11
9
-
-
11
-
35
Tacuarembó
-
4
6
7
-
-
9
-
26
TOTAL
27
98
368
283
1
78
893
3
1751
Destaca que de las 1751 candidaturas a las alcaldías presentadas en todo el país, 893 pertenecían al PN (51 %). Esta ampliación y diversificación de su oferta potenció sus oportunidades y es una de las explicaciones de su éxito.
En suma, en la elección municipal se verificó un incremento en la oferta de candidaturas. Esto demuestra que, desde el punto de vista de la organización de la elección, no hubo un debilitamiento o restricción en la posibilidad de presentar listas, lo que significa que la pandemia no alteró este aspecto de la elección.
5.2. Efectos sobre la campaña electoral: alta incidencia del gobierno nacional
La postergación de las elecciones generó una ampliación del ciclo favorable de la luna de miel presidencial,12 de la mano de una evaluación positiva que la opinión pública realizó sobre la gestión de la pandemia. Parece haber operado el efecto rally 'round the flag, 13 visible en otros países, que da cuenta de cómo en contextos de crisis la ciudadanía se une en torno a sus líderes, en este caso, el presidente de la República. En efecto, durante todo 2020 la aprobación presidencial se situó en torno al 60 %, mientras que la desaprobación promedio no superó el 20 % (Ver Gráfico 3). Por lo tanto, este clima favorable al gobierno y al presidente probablemente haya impactado en la campaña electoral en los distintos departamentos, favoreciendo al partido y al sector del presidente en detrimento de las opciones opositoras.
Este clima ambientó la participación directa de las autoridades nacionales en diversas actividades y mítines en localidades y ciudades de todo el país. Muchas de estas acciones estuvieron relacionadas con el combate contra la pandemia, aunque también hubo otras motivadas por inauguraciones de obras o anuncios de futuras inversiones. Sin embargo, esta avanzada del gobierno nacional tuvo como contracara la dificultad del FA como partido opositor para organizarse en apoyo a sus propias opciones y movilizar a sus militantes después de haber perdido el gobierno nacional. También le fue difícil adaptarse al contexto de pandemia, puesto que requería cierto grado de cooperación con el gobierno.
Incidencia sobre escenarios competitivos a nivel departamental: fortalecimiento de las y los desafiantes ¿Cómo repercute esta postergación del calendario sobre las posibilidades de los partidos y las candidaturas? Consideramos que es un factor relevante que incide en contextos competitivos. Así, podemos identificar que en al menos 7 de los 19 departamentos, las elecciones fueron altamente competitivas, ya sea entre partidos distintos o entre candidaturas del mismo partido (
Un ejemplo de competencia entre candidaturas a la intendencia dentro del mismo partido es el caso de FA en Montevideo, en el que Cosse partía con desventaja frente a Martínez rumbo a mayo, para revertir la tendencia y finalmente triunfar en setiembre. En este caso, la postergación habría jugado en contra de Martínez y a favor de la desafiante Cosse.
Otros ejemplos en el interior son Cerro Largo y Treinta y Tres, donde el PN es predominante. En ambos casos, los candidatos que a la postre resultaron ganadores, Yurramendi y Silvera, partían en desventaja según los datos de opinión pública disponibles para ambos departamentos. En el caso de Treinta y Tres, la elección se terminó resolviendo por un puñado de votos, mientras que en Cerro Largo la diferencia fue menor a un punto porcentual (Ver Tabla 6).
Tabla 6. Intención de voto en elecciones competitivas entre candidaturas a la intendencia de un mismo partido (en % sobre el total departamental) Fuente: Elaboración propia con base en Ágora Consultores (2020a), Equipos Consultores (2020a; 2020b; 2020c; 2020d), Opción Consultores (2019; 2020a; 2020b; 2020c) y Nota: Los datos de Montevideo corresponden a promedios mensuales de encuestas publicadas por Opción y Equipos. Los datos de Cerro Largo se estiman en base a Ágora, septiembre de 2020. Finalmente, los datos de julio de 2019 son extraídos de Opción. Los resultados electorales son extraídos de
Departamento
Candidatos (Partido)
Intención de voto t1 (abril-mayo)
Intención de voto t2 (agosto-setiembre)
Resultado (% de votos válidos)
Montevideo
Martínez (FA)
24
15
13
Cosse (FA)
17
19
22
Villar (FA)
15
16
20
Cerro Largo
Duarte (PN)
s/d
33
42
Yurramendi (PN)
s/d
27
44
Treinta y Tres
Da Silva (PN)
19 (julio 2019)
s/d
33,0
Silvera (PN)
14 (julio 2019)
s/d
33,2
La competencia observada al interior del FA en Montevideo no solamente repercutió en la elección de la intendenta en este departamento, sino que también tuvo efectos en la reconfiguración interna del partido y su reposicionamiento tras perder el gobierno nacional en 2019. El propio Martínez (FA), intendente entre 2015 y 2019, había ganado las internas presidenciales de junio de 2019 venciendo a Cosse. Luego de perder la elección presidencial en el balotaje de noviembre frente a Lacalle Pou, Martínez retornó a la arena departamental e intentó la reelección como intendente en Montevideo. En ese momento contaba con una buena evaluación de su gestión y, a priori, tenía posibilidades de erguirse como ganador al ser el candidato incumbent (
Por su parte, en los departamentos históricamente competitivos donde sí existía una expectativa cierta de alternancia, el mayor plazo disponible tras la postergación también jugó un papel importante. Es posible que de las cuatro elecciones que aparecían como fuertemente competitivas previamente, al menos dos se hayan resuelto en el tramo final de la campaña en favor de los candidatos desafiantes que venían de atrás (Rocha y Paysandú). En el caso de Río Negro, la evidencia no es tan clara, puesto que, aunque fueron elecciones competitivas, el PN parece haber liderado las preferencias durante toda la campaña. Por último, la elección de Salto muestra un caso de “desinteligencia” entre los partidos de la oposición departamental que no lograron coordinar la oferta electoral como sí lo hicieron en otros departamentos (Ver Tabla 7).
Tabla 7. Intención de voto en elecciones competitivas entre partidos (en % sobre el total departamental) Fuente: Elaboración propia con base en Ágora Consultores (2020b), Factum (2020), Opción (2020c) y Nota: Las cifras son promedios de las publicaciones para cada período. Los resultados electorales son extraídos de
Departamento
Candidatos (Partido)
Intención de voto t1 (feb/mar)
Intención de voto t2 (jul/set)
Resultado (% de votos válidos)
¿Revirtió?
Rocha
FA
45 (julio)
42
47
Sí
PN
38 (julio)
38
49
Salto
PC
24
20
20
No
PN
24
32
35
FA
42
37
41
Paysandú
FA
42
43
40
Sí
PN
39
45
48
Río Negro
FA
37
38
43
No
PN
45
40
48
5.4. Principales resultados electorales a nivel departamental y municipal
De este modo, se evidencia un “efecto arrastre” importante: el PN ganó 15 de las 19 intendencias (78 %) y 90 de los 125 municipios (72 %) (Ver Tablas 8 y 9). En comparación con la elección anterior, el PN aumentó en 3 el número de intendencias y en 22 el número de municipios. Al contrario, el FA pasó de 6 a 3 intendencias y de 37 a 32 municipios. El PC mantuvo una intendencia y descendió de siete a tres municipios. Por su parte, el novel CA solo consiguió ocho ediles y un concejal en todo el país. Los demás partidos del sistema no obtuvieron cargos. Más allá de este predominio del PN a nivel territorial, cabe tener presente que el FA gobierna en tres de los cuatro departamentos más poblados del país (Montevideo, Canelones y Salto), lo que representa el 60 % del total de la población.
¿Cómo pueden explicarse estos resultados globales a la luz de la postergación de la elección? En primer lugar, desde el inicio de la gestión de la emergencia sanitaria, el gobierno promovió una estrategia basada en el concepto de “libertad responsable”, que lo posicionó a la vanguardia a nivel de la región en función de los resultados obtenidos durante el primer año, lo que le significó una evaluación favorable por parte de la opinión pública. Además, jugó rápido al intentar replicar la CM en los departamentos: se coaligó rápidamente en Montevideo detrás de la candidatura de Raffo y promovió alianzas de distinto tipo y alcance en los departamentos del interior. Aunque en Montevideo no obtuvo el triunfo a nivel departamental, a nivel municipal ganó tres de las ocho alcaldías del departamento.14 Paralelamente, la campaña capitalina probablemente haya incidido, por su magnitud y elevada notoriedad, en medios y redes del interior, favoreciendo así la idea de la coordinación entre las dirigencias y el electorado de los partidos de la CM. La contracara fue Salto, donde esta coordinación no se produjo, lo que favoreció la elección del incumbent Lima (FA) (
Una de las pruebas de éxito de la estrategia seguida por el gobierno y el presidente es el resultado favorable obtenido por su sector partidario (Todos)15 en las departamentales. Mientras que en 2010 y 2015 había sido Alianza Nacional (AN)16 el sector más exitoso en términos de intendencias ganadas, ocho de las doce obtenidas por el PN en ambas elecciones, el panorama cambió en la elección de 2020 donde Todos obtuvo ocho de quince intendencias.17 Las siete intendencias restantes pertenecen a otros sectores minoritarios del partido.
Tabla 8. Resultados electorales en cada departamento por partido (en %) Fuente: Elaboración propia con base en
Departamento
FA
PN
PC
CA
PI
PERI
AP
PVA
Montevideo
56
-
-
-
43.1
-
0.5
0.4
Canelones
60.8
30.4
5
3
-
-
0.4
0.4
Maldonado
28.9
62.9
5.2
2
-
-
0.5
0.5
Rocha
46.7
49.4
3.3
-
-
-
0.2
0.4
Treinta y Tres
20.7
76
2.9
-
-
-
0.4
-
Cerro Largo
13
85.9
1
-
-
-
-
-
Rivera
9.5
25.2
60.2
4.9
-
-
0.1
-
Artigas
22.2
71.2
6.5
-
-
-
0.1
-
Salto
42.3
36.9
20.5
-
-
-
0.3
-
Paysandú
42.8
51.9
4.1
-
-
0.7
0.5
-
Río Negro
43.3
48
6.6
2.1
-
-
-
-
Soriano
26
59.5
10.7
2.1
-
1.5
0.3
-
Colonia
37.5
54.5
7.6
-
-
-
0.4
-
San José
37.2
56.1
3.4
2.2
0.7
-
0.5
-
Flores
22.3
53.4
19.3
4.7
-
-
0.3
-
Florida
35
53.7
9
2.3
-
-
0
-
Durazno
24.2
55.3
12.3
6.4
0.9
-
0.9
-
Lavalleja
22.9
59.9
11.6
4.8
0.4
-
0.3
-
Tacuarembó
18.8
62.1
8.2
10.6
-
-
0.3
-
Total
44.3
30.6
6.2
1.5
16.8
0.1
0.4
0.3
Tabla 9. Alcaldes electos por partido en 2020 Fuente: Elaboración propia con base en
Departamento
FA
PN
PC
Montevideo
5
3
-
Canelones
21
9
-
Maldonado
-
8
-
Rocha
1
3
-
Treinta y Tres
-
6
-
Cerro Largo
-
15
-
Rivera
-
1
2
Artigas
-
3
-
Salto
4
1
1
Paysandú
-
7
-
Río Negro
-
3
-
Soriano
-
4
-
Colonia
1
10
-
San José
-
4
-
Flores
-
1
-
Florida
-
3
-
Durazno
-
2
-
Lavalleja
-
4
-
Tacuarembó
-
3
-
Total
32
90
3
La otra incógnita radicaba en estimar la participación del electorado, máxime en un contexto de temor a causa de los efectos que podría provocar la movilización en el contexto de la pandemia. Históricamente, Uruguay ha tenido tasas de participación muy altas que a partir de 1970 se situaron entre el 85 % y el 90 %.18 La situación provocada por la pandemia generaba dudas sobre la participación del electorado en esta instancia, que finalmente se disiparon y la participación se situó en el 87.4 % del total de personas habilitadas para votar (Ver Tabla 10).19 Sin embargo, la mayor incertidumbre estaba en la elección municipal, puesto que los dos antecedentes existentes (2010 y 2015) mostraban una alta abstención en este nivel.
La creación del nivel de gobierno local adquiere particular importancia ya que, si bien históricamente la política local ha sido considerada como una variable dependiente de la política nacional, este concepto ha variado en las últimas décadas. Como bien señala
Tabla 10. Participación electoral en elecciones departamentales (2000-2020) Fuente: Elaboración propia con base en Corte Electoral (s. f.)
Elección
Habilitados
Emitidos
% / habilitados
Válidos
% / habilitados
% / emitidos
2000
2 411 198
2 126 034
88.2
2 064 111
85.6
97.1
2005
2 474 676
2 149 532
86.9
2 069 919
83.6
96.3
2010
2 567 869
2 214 951
86.3
1 988 084
77.4
89.8
2015
2 620 246
2 227 439
85.0
2 061 598
78.7
92.6
2020
2 694 370
2 353 442
87.4
2 102 430
78.0
89.3
En la elección municipal de 2010, la primera en la historia, se observaron niveles sorprendentemente elevados de votos en blanco y anulados (
En el 2020, la participación electoral a nivel municipal fue de 47 % en todo el país, superando los valores obtenidos en 2015 (40 %) y 2010 (43 %). Los niveles de participación son variados, desde un mínimo del 25 % de votos válidos en el Municipio D de Montevideo hasta un máximo del 87 % en Cerro de las Cuentas en Cerro Largo (Ver Tabla 11). Sin embargo, a pesar de la alta heterogeneidad, en promedio se registró el mejor porcentaje de participación, alcanzando el 67 %.20 Esta cifra es levemente mayor a la obtenida en las ediciones anteriores: 66 % en 2015 y 63 % en 2010. Esto significa que, a pesar de las limitaciones derivadas del contexto de la pandemia, el nivel de participación electoral igualmente aumentó.21
Los ocho municipios de Montevideo experimentaron un notable crecimiento en términos de participación electoral, pasando del 23 % al 35 % en promedio, aunque su nivel continúa siendo bajo. Ello constituye un desafío para la consolidación del tercer nivel de gobierno en Uruguay, teniendo en cuenta que son los municipios con mayor población.
Tabla 11. Participación electoral promedio en elecciones municipales por departamento (2020, en % de votos válidos sobre el total de habilitados) Fuente: Elaboración propia con base en Observatorio Territorio Uruguay (2020)
Departamento
n.º municipios 2020
Media de % de votos válidos
Flores
1
82
Rivera
3
79
Florida
3
79
Lavalleja
4
78
Tacuarembó
3
78
Artigas
3
77
Treinta y Tres
6
77
Durazno
2
76
Cerro Largo
15
76
Salto
6
76
Río Negro
3
72
Paysandú
7
71
Rocha
4
70
Soriano
4
68
Colonia
11
67
San José
4
67
Maldonado
8
66
Canelones
30
60
Montevideo
8
35
Total (media)
125
67
6. A modo de conclusión
Para empezar, es relevante mencionar que la organización y desarrollo del proceso electoral permitieron cumplir con el objetivo de garantizar una participación electoral acorde a las tradiciones del país. En este sentido, la ciudadanía pudo informarse sobre los riesgos y las medidas de mitigación para poder concurrir a votar, y la elección se llevó a cabo de manera normal, siguiendo los mecanismos de votación tradicionales del sistema uruguayo, que datan de hace prácticamente un siglo (Buquet 2004).
Se dieron dos consecuencias o efectos de la postergación de la jornada electoral en 2020 que influyeron en el marco de la competencia entre partidos y candidaturas: (i) mayor tiempo para coordinar y desplegar estrategias favorables, principalmente entre los partidos de la CM; (ii) una notoria incidencia del gobierno nacional en las campañas electorales departamentales. Como se ha señalado, en varios departamentos se produjeron acuerdos entre los partidos de la CM, que permitieron ajustar la coordinación electoral. Así, en Montevideo todos los partidos compitieron bajo el mismo lema, lo cual, si bien no produjo un impacto decisivo en la competencia por el gobierno departamental, sí lo tuvo en la conquista de los tres municipios obtenidos. En otros departamentos, dicha coordinación fue clave para arrebatarle las intendencias al FA, como Rocha y Paysandú. Incluso en aquellos departamentos donde el PN es predominante pudo haber jugado un rol clave en la competencia intrapartidaria, como es el caso de Cerro Largo y Treinta y Tres. En todos los casos señalados, las candidaturas desafiantes se vieron favorecidas por la postergación de la elección y la consiguiente prolongación de la campaña.
El segundo lugar, cabe destacar el ya estudiado impacto del arrastre de las elecciones nacionales (
Por lo tanto, la postergación de la elección parece haber reforzado un efecto ya advertido (
De consolidarse este proceso de concentración en las elecciones de segundo y tercer nivel, en esta instancia favorecido por la coyuntura, se plantean desafíos de cara a la calidad de la democracia subnacional. Esto se refiere a la posibilidad de alternancia y a una mayor representación de los terceros partidos o sectores minoritarios en los ámbitos del gobierno departamental y local, para limitar la centralización del poder político (
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Notas:
En Colombia se trata del plebiscito para ratificar los acuerdos de paz llevados a cabo por el entonces presidente Santos, el cual tuvo un resultado negativo. Además del rechazo, la nota distintiva fue la elevada abstención, que superó el 60 %. En el caso chileno se refiere a la reforma constitucional elaborada por la Asamblea Constituyente elegida un año antes y cuya propuesta fue rechazada por la ciudadanía.
Este singular mecanismo del sistema electoral uruguayo permite que se desarrolle una competencia intrapartidaria simultánea con la interpartidaria (Buquet 2003).
Para un mayor detalle del sistema electoral municipal ver Cardarello (2012).
Uruguay. Ley n.º 19.875, prórroga de fecha para la celebración de las elecciones departamentales y municipales, 8 de abril de 2020. https://bit.ly/460f ZEk
“Elecciones departamentales y municipales. Se faculta a la Corte Electoral su prórroga, en este caso y por única vez”.
Carpeta n.º 124 de 2020, Repartido n.º 34, abril de 2020. Montevideo: Cámara de Senadores, 10 de abril de 2020.
Para mayor información vea los documentos elaborados por el Grupo Asesor Científico Honorario (GACH) en el marco de la emergencia sanitaria por Covid-19, disponibles https://bit.ly/42ywrZQ
Circular n.º 10853. Montevideo: Corte Electoral, 17 de abril de 2020. https://bit.ly/3J3wjKT
"Calendario electoral Elecciones Departamentales y Municipales 2020". Circular n.º 10854. Montevideo: Corte Electoral, 22 de abril de 2020. https://bit.ly/3Cp1MDG
“Reglamento para las Elecciones Municipales que se realizarán el próximo 27 de setiembre de 2020”. Circular n.º 10857. Montevideo: Corte Electoral, 22 de abril de 2020. https://bit.ly/3qEvXnH
“Protocolo Sanitario para los Escrutinios Departamentales”. Circular n.º 10854. Montevideo: Corte Electoral, 22 de abril de 2020. https://bit.ly/3WYrcRT
Shugart y Carey (1992) señalan que cuando en un país se celebran elecciones subnacionales o legislativas, dentro de lo que se conoce como la “luna de miel” presidencial, el partido del mandatario por lo general crece, o al menos mantiene su nivel de votación.
Este efecto acuñado por Mueller (1970), define la reacción de la ciudadanía en situaciones de incertidumbre o crisis, en las que se puede culpar a un enemigo externo, y en las que se vuelve poco menos que inevitable la tentación de cerrar filas detrás de un liderazgo fuerte.
La capital, Montevideo, es gobernada por el FA desde 1990. En 2010 el FA también ganó los ocho municipios del departamento. En 2015 la oposición ganó por primera vez en dos municipios (CH y E) y en el 2020 se sumó el Municipio F.
Los partidos en Uruguay son fraccionalizados. Todos reúne a aquellas fracciones que apoyaron la candidatura de Lacalle Pou en la interna del PN.
AN fue liderado por Jorge Larrañaga, ex intendente de Paysandú, exsenador y precandidato presidencial opositor a Lacalle Pou en las dos últimas elecciones internas.
Umpiérrez en Rocha, Silvera en Treinta y Tres, Caram en Artigas, Bentaberry en San José, López en Florida, Etcheverría en Flores, Vidalín en Durazno y García en Lavalleja.
Aunque el voto es obligatorio en Uruguay desde 1934, recién en 1970 se establecen sanciones para quienes no cumplen con esta obligación (Urruty 2007).
Al estudiar el efecto de la pandemia sobre la participación electoral en las elecciones departamentales, Acosta y Lara y Luján (2022) concluyen que, si bien hay una reducción de la participación en determinados contextos, dicha reducción fue de muy baja magnitud.
Este valor surge del promedio de participación departamental en la elección municipal. Es una medida de resumen para cada departamento, independientemente de la cantidad de municipios y población municipalizada.
Los datos de participación electoral en el nivel municipal se estiman teniendo en cuenta los votos válidos, es decir, se excluyen el voto en blanco parcial y los votos anulados, puesto que la elección es simultánea a la elección departamental. El nivel de votos válidos se expresa como porcentaje sobre el total de votos habilitados.
Conflictos de interés: Los autores declaran no tener algún conflicto de interés.
Contribuciones de las autoras y/o los autores: José Raúl Rodríguez: conceptualización, curación de datos, investigación, diseño de metodología, redacción (borrador original), redacción (revisión y edición). Salvador Antonio Cardarello Iglesias: conceptualización, curación de datos, investigación, diseño de metodología, redacción (borrador original), redacción (revisión y edición).
Sobre los autores
José Raúl Rodríguez. Candidato a doctor en Ciencia Política por la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de la República. Además, es magíster y licenciado en Ciencia Política por la misma casa de estudios. Sus principales líneas de investigación se centran en las capacidades estatales subnacionales y la descentralización. Desde 2007, se desempeña como consultor de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto de la Presidencia de la República de Uruguay.
Salvador Antonio Cardarello Iglesias. Doctor en Ciencia Política por la Universidade Federal do Rio Grande do Sul (UFRGS, Brasil). Su trabajo de investigación se enfoca en temas de política subnacional, sistemas electorales y partidos políticos. Es autor de un libro y ha coeditado otros cuatro. Además, ha publicado artículos en revistas y capítulos de libros tanto en Uruguay como en el extranjero. Actualmente, se desempeña como coordinador de la licenciatura en Ciencia Política de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de la República (FCS-Udelar).